12 En 2009 - 18:28:20
teseo y el minotauro
hace mucho tiempo, en una isla del mar Mediterráneo, vivía un rey llamado Minos. Era muy poderoso y justo. Su reino se extendía sobre muchas islas y ciudades lejanas.

el rey vivía en un palacio con su esposa y sus dos hijas, las princesas Ariadna y Fedra. El palacio era inmenso y hermoso.en el palacio había un laberinto con muchísimas habitaciones, pasillos y galerías. Era tan, pero tan grande, que si alguien entraba en él ya nunca encontraba la salida.según cuenta la leyenda, dentro del laberinto vivía el Minotauro, un monstruo con cabeza de toro y cuerpo de hombre. El Minotauro asustaba a todos los habitantes de la isla y nadie se animaba a enfrentarlo.
un día llegó en un barco, desde la ciudad de Atenas, un joven llamado Teseo. Teseo era audaz y muy valiente. Y venía decidido a matar al Minotauro.todas las tardes, las hijas del rey visitaban los jardines del palacio. Un día, en uno de sus paseos, Ariadna se encontró con Teseo. Él le contó sus planes. Ella, viéndolo tan valiente y apuesto, se enamoró de él.
ariadna le regaló a Teseo una espada mágica para matar al Minotauro. También le dio un ovillo de hilo. Teseo debía atar un extremo del ovillo a la entrada del laberinto y desenrollarlo a medida que avanzaba por él. Así podría luego salir de él.
la mañana siguiente, Teseo ingresó al laberinto. Ató una punta del ovillo a una piedra de la entrada y fue recorriendo galerías y pasillos. Todo estaba oscuro y había un gran silencio.
de pronto, un mugido de toro enfurecido comenzó a resonar por los corredores. El ruido, cada vez más fuerte, le heló la sangre. Teseo sintió deseos de escapar, pero se sobrepuso al miedo e ingresó en una amplia sala. Allí estaba el Minotauro.
terrible y aterrador como jamás lo había imaginado, el monstruo se abalanzó sobre Teseo, pero éste, con su espada mágica, pudo matarlo.unca nadie había podido salir del laberinto. Pero Teseo, siguiendo el hilo del ovillo que le dio la princesa, encontró la salida.
en la entrada lo esperaba Ariadna, quien lo recibió con un abrazo. Toda la gente de la isla quedó muy agradecida con este joven que con su valor les devolvió la paz

el rey vivía en un palacio con su esposa y sus dos hijas, las princesas Ariadna y Fedra. El palacio era inmenso y hermoso.en el palacio había un laberinto con muchísimas habitaciones, pasillos y galerías. Era tan, pero tan grande, que si alguien entraba en él ya nunca encontraba la salida.según cuenta la leyenda, dentro del laberinto vivía el Minotauro, un monstruo con cabeza de toro y cuerpo de hombre. El Minotauro asustaba a todos los habitantes de la isla y nadie se animaba a enfrentarlo.
un día llegó en un barco, desde la ciudad de Atenas, un joven llamado Teseo. Teseo era audaz y muy valiente. Y venía decidido a matar al Minotauro.todas las tardes, las hijas del rey visitaban los jardines del palacio. Un día, en uno de sus paseos, Ariadna se encontró con Teseo. Él le contó sus planes. Ella, viéndolo tan valiente y apuesto, se enamoró de él.
ariadna le regaló a Teseo una espada mágica para matar al Minotauro. También le dio un ovillo de hilo. Teseo debía atar un extremo del ovillo a la entrada del laberinto y desenrollarlo a medida que avanzaba por él. Así podría luego salir de él.
la mañana siguiente, Teseo ingresó al laberinto. Ató una punta del ovillo a una piedra de la entrada y fue recorriendo galerías y pasillos. Todo estaba oscuro y había un gran silencio.
de pronto, un mugido de toro enfurecido comenzó a resonar por los corredores. El ruido, cada vez más fuerte, le heló la sangre. Teseo sintió deseos de escapar, pero se sobrepuso al miedo e ingresó en una amplia sala. Allí estaba el Minotauro.
terrible y aterrador como jamás lo había imaginado, el monstruo se abalanzó sobre Teseo, pero éste, con su espada mágica, pudo matarlo.unca nadie había podido salir del laberinto. Pero Teseo, siguiendo el hilo del ovillo que le dio la princesa, encontró la salida.
en la entrada lo esperaba Ariadna, quien lo recibió con un abrazo. Toda la gente de la isla quedó muy agradecida con este joven que con su valor les devolvió la paz
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